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sábado, 3 de marzo de 2018

Algunas barreras al bienestar (1)

Algunas barreras al bienestar (1)





Es un hecho que el ser humano por naturaleza busca su bienestar pero curiosamente tiene una gran facilidad para entrar en circulos en los que el bienestar brilla por su ausencia o dicho de otra manera no acabamos de encontrar el camino para sentirnos bien de manera sostenida. 

Cuando hablo de bienestar sostenido me refiero a aquel que viene para quedarse y forma parte de nuestra vida a pesar de las fluctuaciones que puede dar nuestro estado de ánimo como consecuencia de los avatares de la vida. 

Es evidente que al recibir una buena noticia nos sentimos muy bien, pero también es cierto que a medida que pasa el tiempo (no mucho, en la mayoría de los casos), volvemos a nuestro estado "base". Pero el bienestar al que me refiero es el que permanece, de alguna manera, en nuestras vidas. 

En post anteriores comenté algunas de las condiciones que se tienen que dar para que la persona pueda sentir mayor bienestar. Hoy me parece interesante que comentemos algunas de la barreras a este bienestar. 

Dicho de manera rápida, se podría considerar como barrera al bienestar todo aquello que impide que los componentes del bienestar estén en nuestra vida (recordemos que eran emociones positivas, relaciones personales satisfactorias, implicación o fluir, significado y realización personal). 

Pero aquí vamos a ir un poco más al detalle. 

La primera barrera para el bienestar (muy obvia por otro lado) es la negatividad. 

A lo que me refiero con negatividad es al sesgo atencional que se produce en favor de las cosas (pensamientos, recuerdos, situaciones, etc.) negativas. 

Es un hecho que sentimos tanto emociones negativas como positivas y que, desde mi punto de vista, todas pueden tener su utilidad. Pero sí que es cierto que muchas veces nos quedamos enganchados en la  negatividad y eso sí es más problemático. Realmente esta tendencia es natural en el sentido de que evolutivamente, recordar lo que nos ha podido poner en peligro es más útil que recordar las cosas buenas del pasado. Pero en nuestro contexto actual esta tendencia, ya no resulta tan útil y es importante ser conscientes para poder mover de manera voluntaria nuestra atención a las emociones positivas.

Hay varios ejemplos; en términos de recuerdos ¿qué os produce un sentimiento más vivo e intenso, el recuerdo de un día maravilloso o el recuerdo de un día que pasó un hecho muy doloroso? No sé si lo habéis experimentado de esta manera pero normalmente los recuerdos negativos nos acompañan más tiempo y con más intensidad que los positivos.


Pasa también con las ganancias y las pérdidas. Según estudios realizados por los psicólogos Kahneman y Tversky y su Teoría Prospectiva, las pérdidas y las ganancias no se valoran de la misma manera. Las personas valoran mucho más las pérdidas que las ganancias. Incluso, esta diferencia puede llegar a ser del doble. Por ejemplo, una persona que pierde 100€ tiene una emoción más intensa (en valor absoluto) que si se encuentra 100€. Otro ejemplo lo tenemos en un experimento llevado a cabo por los psicólogos antes mencionados, en el que (de manera muy resumida) se subieron los precios de la mitad de los productos que tenían que comprar las personas en un supermercado y se bajaron los precios en la misma quantía de la otra mitad de los productos que cada persona comprava. El resultado es que las personas salían con mala sensación porque les habían subido el precio, aunque realmente en total acabaron pagando lo mismo.

Conclusión: la negatividad es una barrera al bienestar. Pero esto no implica que no aceptemos las emociones negativas que están ahí por algún motivo (yo prefiero llamarlas desagradables más que negativas). Por otro lado esta tendencia que podéis tener a valorar de diferente manera los positivo y lo negativo tiene una explicación y es una percepción muy generalizada. Pero la parte positiva es que de manera voluntaria podemos dirigir nuestra atención hacia las cosas (situaciones, recuerdos, etc.) positivas.


¡Espero que os sirva y que intentéis siempre ver la parte buena de las cosas!


¡Feliz día!

viernes, 2 de marzo de 2018

Modelo de Bienestar de Seligman




Hoy os quería proponer un pequeño ejercicio. 

Seligman, un profesor de psicologia, considerado el padre de la psicología positiva, elaboró un modelo del bienestar que permitía hacer una aproximación a los elementos o componentes del bienestar. Os explicaré este modelo y os propongo que miréis de manera honesta vuestra vida. Para ello primero de todo os invito a valorar del 1 al 10 el nivel de bienestar que consideráis que tiene vuestra vida en este momento. Apuntadlo en una libreta que más adelante volveremos a echar mano de este dato. 

En primer lugar os explico el modelo brevemente. 

Según Martin Seligman el bienestar depende de:
Las emociones positivas: es la capacidad de la persona  para experimentar también emociones positivas y sentimientos edificantes
Implicación o "fluir": es lo que se experimenta cuando la persona se deja absorver por la tarea que está haciendo, sea esta una actividad de ocio, laboral o académica. Es aquella sensación de estar totalmente concentrado y disfrutando de lo que estás haciendo. El concepto de fluir fue propuesto por Mihaly Csikszentmihalhyi que analizó las condiciones que se tienen que dar para poder fluir haciendo una actividad. 
Relaciones personales: según Seligman las relaciones sociales, siempre y cuando sean buenas y afectuosas, son muy importantes para el bienestar de la persona. 
Significado: es bàsico, ya que proporciona la sensación de dirección en la vida (lo contrario sería encontrarse perdido sin saber muy bien hacia donde nos dirigimos). También se aplica a las activitades que hacemos. Cuando hacemos alguna cosa con significado para nosotros es obvio que proporciona más bienestar que cuando lo que hacemos no tiene una dirección o sentido claro.
Realización personal: engloba conceptos como el logro de objectivos, el dominio de algún tema que nos guste, etc. Dependiendo de la persona tendrá una forma u otra.  

A continuación, como ya os adelantava al inicio, se trata de analizar, con un alto grado de honestidad, vuestra vida para valorar cuáles de estos elementos están o no presentes en vuestra vida y en qué medida.
A partir de aquí se trata de proponer objectivos concretos para mejorar aquellos componentes que creéis que no están presentes o no lo estan de manera muy notoria. 
Al cabo de 3 meses de haber introducido los cambios pertinentes, volved a valorar vuestro estado de bienestar, de nuevo con honestidad para comprobar en qué medida se ha visto modificado (si ha sido el caso) respecto al nivel que tenía previo a la actividad. 
Es importante que tengáis claro que se trata de un ejercicio orientativo que tiene como fin último que os conozcais un poco mejor y que sintáis que podéis hacer cosas para sentiros mejor. 
En ningun caso se trata de algo exacto, ya que la variabilidad interindividual es lo que más dificulta el estudio de la mente humana. En todo caso lo importante es que estemos felices con lo que somos y con lo que tenemos, ya que nadie nunca podrá saber mejor que nosotros lo que es importante para nuestro bienestar. 

Espero que disfrutéis de la experiencia. 
Un abrazo!  



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